Él se alejaba de mi portal por la calle vacía. Abrí la puerta, me giré. Con voz ronca de haber gritado, bailado, reído... le llamé:
- Ey, una última cosa -
Se dió la vuelta
- Bailas muy bien- le dije
Él sonrió - Ya lo sabía - contestó
Y siguió alejándose por esa farmacia nocturna, feliz, guapo
Subí a casa. Estaba amaneciendo.
2 comentarios:
...¿y al final amanecí yo en tu cuarto? He agrandado la foto y lo he recorrido entero...
...Besos...
mmmm...así que amaneciste en mi cuarto?? Me habría gustado enseñártelo la pena es que ya no vivo ahí. La foto es de calvario, mi antiguo escondite. Ahora bailo en farmacia, debe ser por eso que no nos cruzamos aquella mañana. Pasate un día y saluda a mi balcón. Un beso writer invisible!!
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