
El encuentro con mi doble también me ha hecho pensar en las dobles vidas. Una persona y dos existencias paralelas que no se cruzan nunca. Dos casas, dos novios, amigos que no se conocen... Nadie sabe nada de los otros, sólo que de vez en cuando desapareces sin dejar rastro, y vuelves feliz, al de tres días, cinco, semanas... No es engaño. Son secretos. Quiero tener secretos, cosas mías que nadie sepa. Ni tú, ni nadie. Que tengo un grupo de rock, que hablo malgache, que de vez en cuando salto en paracaidas, que me gusta mi vecino, que me miras y alucino, que mi trabajo es una tapadera de un taller clandestino de muñecas hinchables... Secretos, secretos, secretos.
Ah, y hablando de dobles, si veo al tuyo le plantaré un beso de tornillo, lo sabes no?
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