Él no encontraba su destino y ni siquiera sabía volver a su punto de partida. Deambulaba por la ciudad, desgastaba sus botas.
Se cruzaron. Hola, tienes un cigarro? No, y tú, sabes cuál es mi camino? Claro, soy experta en caminos. Sígueme!
Fué bonito mientras duró, sobre todo intenso. Luego ella volvió a sus tequilas y de vez en cuando se encontraban, noctámbulos, dando vueltas de ciudad.
1 comentario:
...A mí me pasó algo muy parecido: un día nos chocamos. Yo me quedé con uno de los pajaritos de ella, de esos de dibujos animados, y todavía lo tengo en casa...
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